lunes, 16 de febrero de 2015

Mensaje 55

Todos morimos.
Lentamente.
En cada segundo que pasa, estamos muriendo un poco.
Lo que ocurre, es que hay segundos en los que morimos el equivalente a diez.
A días. A semanas.
Y en sólo un segundo, podemos perder años de vida.

¿Qué puede suceder en un segundo, que sea tan importante?
Una mirada.
La ausencia de una mirada.
Un comentario.
Un tono.
Una desconexión de cables.
Un empujón.
Un sí.
Un no.
Y el peor de todos: un tal vez.

En un segundo, todo cambia.
Y te quedas con los recuerdos y con los secretos. Que mantendrás unos días en tu mente. Para luego encerrarlos en un cofre mugriento. A metros de profundidad.
Junto con la pregunta: "¿Qué hubiera pasado si...?"

En realidad, cuando un avión se estrella antes de despegar. Debe ser una mierda de avión.
Así que no deberíamos arrepentirnos de habernos bajado. Y no deberíamos gastar tiempo, en pensar cómo lo podríamos haber mejorado.
Sólo podríamos arrepentirnos de habernos subido en algún momento.
Aunque quizás, las cosas estén bien así. Justo como están.

Seguramente, sí.
Te quedarás minutos con la mirada perdida. Intentando justificar lo injustificable. E inventando una historia paralela en tu cabeza. Dónde el malo no es tan malo. Y dónde no existen buenos. Porque "tú lo conoces, y sabes que es mucho mejor que todo eso".
- Parece un estúpido y un chulo insensible. Pero no lo es. Yo creo que tiene una especie de máscara.
- Sí. Yo conocí a uno de esos. Era un buen tío bajo una máscara de capullo. Un día se le cayó la máscara, y resultó ser...
...un capullo.-

Inventarás todo tipo de trampas en tu mente. Pero no servirán de nada.
Porque el tiempo se habrá congelado.
Justo como en "Big Fish". Pero al revés.

El consejo que nadie me ha pedido, y que no vas a leer es,
que eres enorme por tu capacidad de lucha. Sigue luchando. Siempre.
Pero, hay veces, que tienes tanta (presión) pasión por ser el mejor. Que olvidas que ya lo eres. Sólo respirando, ya lo eres. Y consigues estropearlo.
Lo entiendo. Y lo siento.
Pero mi comprensión no se vende a cualquier precio.

Te echaré de menos. Sinceramente.
No es que fueras el niño inteligente de mi clase. Más bien, tu magia fue, que eras uno de esos niños que se dan por perdidos. Y tú solito te encargaste de demostrar que quizás no debí hacerlo. Fue una evolución lo suficientemente importante como para considerarlo casi una victoria.
Y lo habría sido. De no ser porque el telón se cerró antes de hora.
Y sin avisar.

Sí. Por tus victorias reales, sí me alegro. Sinceramente.
Sabía que iba a ser así.
Hoy sé lo suficiente como para estar segura, que fueron merecidas.
Ahora piensa bien, cual quieres que sea la siguiente.

Yo seguiré divagando un tiempo. Sin mucho más pensamiento en la cabeza, que el siguiente:
Sabes que estás jodida, cuando miras a los ojos a una persona con alzheimer y sientes envidia.
Porque ella sea capaz de olvidar aquello que dolió. Y tú no.

Basado en hechos reales. (Sí...emm...esto...le pasó a una amiga...)
Y escrito "y relativamente exagerado" con el modo repeat de la canción:
Eyes on fire de Blue Foundation.

4 comentarios:

  1. silvia !! oleeee m'encanta i em posa trista.j a sas..
    muaaaaaaaaaaaaaaa

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    1. Ja som dos...
      ...digo..."estoy bien, gracias" :)

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  2. Excelente texto, disfruté la lectura de esto que no sé si es poesía o prosa. Al final veo aquí un retrato de un instante de la vida.

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    1. Sí...bueno, por contenido sería más bien poesía. Y por estructura, prosa. Así que creo que se ajustaría a la definición de "prosa poética".
      Me alegro que disfrutaras, y agradezco muchísimo tu tiempo.
      ¡Un placer!

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