domingo, 16 de marzo de 2014

Mensaje 41

Me gusta estar sola.
Porque me escucho mucho mejor.
No hay interferencias.
En mi caótico y anárquico orden.
Luchando contra el oleaje. A contracorriente de mi corazón.
Ante el peligro de morir. Me siento más viva.
Ya lo sé.
Me enseñaron que las gatas tienen siete vidas. Pero ésta es mi octava.
Y en mi demente mente. Puedo llegar a la cima de tus ojos.
Dónde el sol dijo hasta.
Y la luz hizo basta.
Asomarme a tu alma.
Lanzarme al vacío.
Me arriesgo. A volar con mis alas de papel.
Pintadas de ilusiones con colores pastel.
A viajar a los rincones más escondidos de la Tierra.
Y los siento.
Los huelo.
Los saboreo.
Pero sigo sin echar raíces en ninguna parte.
Prefiero que el mundo, eche raíces en mí.

martes, 11 de marzo de 2014

Mensaje 40

Yo siempre creí en el amor.
Si.
Siempre fui un poco rara. Y también un poco romántica.
Luego me golpearon. Perdí algunas batallas. Y mi corazón se oscureció un poco.
Tras el vigésimo golpe, sólo poseía algo muy parecido a un pequeño trozo de carbón.
Ya no podía empeorar más.
Con el tiempo, me acostumbré a ello y ni se me pasaba por la cabeza remediarlo.
Hasta que un día, llegó alguien que, ante mi asombro, decía ver un diamante dónde yo sólo veía carbón.
Volví al principio.
Aun así, quién te diga que empiezas de cero, miente.

Las heridas sanan. Pero aquellas que fueron profundas, dejan cicatrices que las recordarán. Te quitaran el sueño. Para siempre.
Hubo un tiempo en el que yo no entendía porque los adultos se decían frases como: que descanses. Para mí era impensable dormir mal.
No me dolía nada. No tenía preocupaciones. Ni tensiones. Ni presiones.
Yo era pura inocencia.
Ahora, cuento con los dedos de una mano, las noches que consigo dormir profundamente.

Tampoco se me pasaba por la cabeza, que hubiera algo más poderoso que el amor. Para mí era algo, que estaba por encima de todo lo demás.
Sin embargo, hoy en día siempre hay alguien, que te cuenta historias macabras sobre gente que dice separarse porque
sus incompatibles trabajos sólo les dejan una hora al día para verse.
sus problemas económicos les han llevado a una discusión diaria.
no se ponen de acuerdo con el tipo de educación que quieren dar a sus hijos.
y porque, según ellos mismos dicen creer, "con el amor no es suficiente".

Perdonadme. Si, pero no.
En el punto en el que estoy ahora, miro hacia atrás y echo de menos mi inocencia. Con esa nostalgia de saber, que es algo que se fue para nunca volver.
Para mí ya se hizo tarde.
No puedo retroceder. Ni eliminar de mi vida, toda la gente necia que me transformó. Que me robó.
Pero si puedo aprender a identificar a quién dejo entrar. Reconocer quién se alimenta de la inocencia.
Y no alejarla. Sino alejarme.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Mensaje 39

Llegó marzo, y con él, mi falsa ilusión de que me había librado de desvelarla.
Pero no tuve más remedio. Así que mostré mi lista de deseos anual.

Limitarme a pensar que, cualquier tiempo pasado fue pretérito. Y que más da, si fue imperfecto, perfecto o pluscuamperfecto.
Conseguir un puñado de ilusiones, empuñando las ganas.
Un mapa para encontrar los sueños perdidos. Y una lupa para hacerlos crecer.
12 canciones que sólo tu entiendas, para cantarte los últimos viernes de cada mes.
48 secretos indescifrables, para confesártelos semanalmente.
365 corazones de repuesto, para poder entregarte el mío cada día del año, sin temor a que me lo rompas.
Millones de sinrazones para quererte. Y buena memoria para recordarlas cada mañana.
Conservar mis infinitas imperfecciones, para seguir siendo especial a mis ojos.

Y no olvidar, pase lo que pase,
que el pronombre "ti" se escribe sin acento.