viernes, 31 de enero de 2014

Mensaje 32

Aún no es necesario que os cuente quién soy.
Sólo debéis saber por qué estoy aquí.

Hace ya demasiado tiempo perdí mi imán.

Si si, un imán.
Ya sabéis, una de esas piezas con un campo magnético tal, que puede atraer o repeler a otros cuerpos magnéticos.
Lo llevaba conmigo...y de pronto, pam, ya no lo tenía.

No me gusta demasiado pedir ayuda ajena. 
Pero ya he agotado todas mis ideas de búsqueda.
He mirado a los pies de mi cama. Bajo el felpudo de la entrada. Y dentro de la cafetera.
Estuve a punto de congelar mis dedos rascando la escarcha del frigorífico, y de cocerlos bajo los fogones de la cocina.
Busqué en los diccionarios. Y en los cuentos de mi infancia.
Incluso, allané el buzón del vecino imaginario que vive en el piso de arriba.

Pero ni por esas.

Ni rastro.
La verdad, no sé qué más podía haber hecho.

Tras poco pensarlo, decidí que debía activar el protocolo de medidas desesperadas.

Si tenía alguna mínima oportunidad de recuperarlo, sería gritándolo al mundo.
Era necesario avisar de la desaparición a cualquier ente terrestre.

miércoles, 29 de enero de 2014

Mensaje 31

Las palabras tienen una fuerza y un poder del que pocas veces somos conscientes.
Pueden cambiarte la vida en cuestión de segundos.

Una a en lugar de una e.
Un más en lugar de un menos.
Un hola en lugar de un adiós.

Y si, ahora mismo, te dijeran que nunca más podrás hablar...
...¿qué palabras serían las últimas que pronunciarías?

sábado, 25 de enero de 2014

Mensaje 30

Yo creo que la famosa frase "las personas no cambian", es verdad.
Pero no por las razones que la mayoría de gente cree.

Yo creo que la vida es constante cambio. Que nosotras somos constante cambio. Pero que esos cambios, los llevamos ya dentro desde siempre; en una especie de ADN emocional, que desarrollamos en el útero, junto con todo lo demás.

Recuerdo que cuando era pequeña, era la misma persona que ahora, pero era muy diferente.
Mi carácter. Mis aficiones. Mis sueños. Eran diferentes.
Sin embargo hay una cosa. Insignificante a simple vista, que si recuerdo igual.

Recuerdo ir mucho a la montaña. Me encantaba. Me sentía libre.
Cuando llegaba el fin de semana, me calzaba mis botas y tiraba de las mangas de mi padre y de mi madre, hasta que me hacían caso.
Y recuerdo, la frase. La frase que siempre me decían cuando íbamos por una ruta.
Hija, siempre vas a escoger el camino más difícil.
Y yo no era consciente que era el más difícil, hasta que me lo decían.
Pero siempre era así.

Hoy ya nadie me dice que camino estoy escogiendo.
Pero si puedo echar la vista atrás, y reconocer que eso fue una constante en mi vida.
Aunque en su momento no me diera cuenta.
Y no es ninguna queja. No es nada malo.
Perdí muchas cosas de mi infancia. O se transformaron. No lo sé.
Y adquirí rasgos que entonces parecía no tener.
Pero escoger caminos difíciles me ha hecho ser la persona que soy hoy.

Una persona totalmente diferente de aquella niña de 6 años.
Y profundamente igual.

miércoles, 22 de enero de 2014

Mensaje 29

No sabía que meses después, verte hacer las cosas más sencillas haría que mi mundo girara al revés.

Aquel día, tú no sabías quién era yo.
Yo no te había visto nunca antes.
Sólo nos miramos.
El tiempo pasó más deprisa.
Entendí cuánto vale tu piel.
También, que el precio es tan alto que no podría tenerla, si no fuera porque tú me la regalas.
Aprendí que un avión puede ser mi mejor amigo.
Y que mi estado de ánimo cambiaba con sólo mirar el calendario.

Aquel día, tú no sabías quién era yo.
Yo no te había visto nunca antes.

...y aún hoy, querría saber a quién puedo darle las gracias.

lunes, 20 de enero de 2014

Mensaje 28

Es como aprender a montar en bicicleta.
Tienen que agarrarte un tiempo, y tú sólo debes preocuparte de pedalear.
Te sientes segura. Como si fueras capaz de llegar al fin del mundo .

Más tarde, llega el momento en que deben soltarte.
Hay veces que te avisan.
Y, hay veces, que eso ocurre sin más.

Entonces, pierdes el equilibrio.
Te tambaleas. Sólo por unos segundos.
Esos segundos son suficientes para borrar la sensación que tuviste segundos atrás.
De repente, crees que caerás. Que nunca podrás hacerlo.

Pero lo único que debes hacer es no soltarte. Seguir pedaleando.
Te darás cuenta, que puedes ir hacia adelante. Que puedes lanzarte. Y conseguirlo.
Que sin rueditas y sin que te agarren, puedes ir mucho más rápido. Mucho más allá.

Y si esperas unos segundos, aquella sensación que tuviste volverá.
La sensación de sentir que puedes comerte el mundo.

Y no sólo volverá. Sino que se convertirá en realidad.

sábado, 18 de enero de 2014

Mensaje 27

Se fue la inspiración.
Así, sin avisar.
Sin dejar ni una nota diciendo cuando volverá.

Quizás nunca más vuelva.
Quizás se fue a explorar nuevas mentes prodigiosas.
Quizás nunca supe demostrarle lo importante que fue para mi.
Quizás un quizás, nunca deje de ser quizás.

Y quizás...sólo quizás.

viernes, 17 de enero de 2014

Mensaje 26

Aquella noche me desperté sudando.
Otra pesadilla. Una de esas pesadillas que, por la mañana, hacen replantearte toda tu vida.
¿Qué estoy haciendo yo aquí?
Sentí la sutileza de unos hilos, agarrándome con una fuerza difícil de describir.
Guiándome. Sin yo haber pedido tal cosa.

Palpé en la penumbra de la habitación, buscando desesperadamente la botella de agua. Pero prefiriendo una cerveza bien fría. O varias. Que me quitaran el sentido por días.
Miré en la cama, y como si de rutina se tratara, lo vi. Ahí. Tumbado.

De repente, una sensación desconocida me sobrecogió.
Lo recordé.
Él no sabía mi secreto.
Y, ¿porqué no decirlo? Yo sabía que él también los escondía.
Lo supe por esa mirada suya. Tan típica suya. Profunda. Expectante. Escrutadora.
Escondía miles de secretos que yo nunca iba a descubrir.
La falta de tiempo, si. Pero nuestra distancia iba más allá del tiempo.
Quizás yo tampoco quisiera excavar bajo sus múltiples corazas.
Suelo ir sobrada de miedo.

¿Y si descubriera un sádico, un psicópata o un asesino de corazones ahí dentro?
O peor aún, ¿y si bajo todas esas capas se esconde un ser, a mis ojos único, con quién me imante sin quererlo?

¿Cómo iba a dejar mi corazón en las entrañas de aquel tipo?
Y sin pedirle permiso... No, no.
Definitivamente, tenía que huir.


Continuará.
O no.
Porque como pasa en la vida, no se puede asegurar un final para cada historia.

miércoles, 15 de enero de 2014

Mensaje 25

Escribir es permitir que los demás entren en los rinconcitos de tu mente. De tu alma. De tu corazón.

Escribo porque me hace libre.
Escribo porque escribiendo, puedo estar en dos sitios a la vez. Incluso en tres.
Escribo porque puedo sentirte mas cerca. Y alejarte si es preciso.
Escribo porque me invento una realidad paralela, en la que acabo viviendo para salir de esta angosta rutina.
Escribo porque es la manera más barata de viajar.
Escribo porque me conecta con el mundo. Y me permite esconderme de él.

Escribo para amarte.
Escribo para herirte.
Escribo para salvarte.

Paso horas tejiendo letras. De diferentes tamaños. De diferentes colores.
Letras que pueden destruir el corazón más orgulloso.
Y devolver el latido a los ojos más ciegos.

Soy una persona más. Una chica corriente.
Hasta que me pongo a escribir.

martes, 14 de enero de 2014

Mensaje 24

Te  odio.

Te odio. No puedo evitarlo.
Te lo diré una y mil veces.
Lo gritaré hasta que entiendas que, cuando digo
"te odio",
lo que, en realidad digo, es
"pídeme que me vaya al fin del mundo contigo".
Porque me iría.

Y perdería la cabeza.
Tan intensa como Juana La Loca, o incluso más.

sábado, 11 de enero de 2014

Mensaje 23

Esta mañana, me he levantado pensando en qué voy a ponerme para la cena de esta noche.
Si. Quiero dar una imagen de chica con éxito que tanto gusta hoy en día.

El plan ha sido urdido cuidadosamente.
Me compraré un vestido nuevo, aunque tenga que cenar sopa de sobre aguada durante las dos próximas semanas.
Usaré esos tacones del fondo de mi armario, que me estilizan mucho la pierna y la figura. Aunque, eso si, me impidan andar al cabo de media hora y pasada otra media, me cueste un poco tenerme en pie.
Contaré lo mucho que trabajo y lo útil que soy allí, aunque en mi botiquín haya siempre una caja de ansiolíticos, porque pocas veces le encuentre sentido a mi vida.
Hablaré de mis planes vacacionales, y aunque pareciera mil veces más interesante visitar un país como India, decir Riviera Maya siempre suena mejor.
Beberemos. Para mí, un Gin-Tonic en copa de balón, que aunque me sepa a rayos, con él en la mano nunca quedas mal.
Y ya entrada la noche, nos retocaremos, nos tomaremos una foto y alguien la subirá a las redes sociales.
Fabulosas. Que todo el mundo vea lo "triunfadoras" que somos.

Entonces llegaré a casa y lamentaré no haber hecho aquello que realmente me apetecía.
Abrir una botella de vino de 1,95eur que compré en el súper de esta calle.
Ponerme ese pijama que hace años debí tirar a la basura.
Sentarme en el sofá con mi pareja. Poner una peli. Y dormirnos a la mitad.
Habría sido feliz. Aunque de eso, no habría podido colgar ninguna foto.

Vivimos la vida para explicarla, en lugar de vivirla para sentirla.

viernes, 10 de enero de 2014

jueves, 9 de enero de 2014

Mensaje 21

Y me subiría a la máquina del tiempo para llegar a aquel momento y cambiar mi NO, por un rotundo SI.
Volverían las mariposas, y de repente, como por arte de magia, los últimos años se borrarían y se reescribirían con tinta dorada en lugar de este mediocre azul.
Aparecerías a mi lado y me besarías. Como si llevaras haciéndolo cada día. Como si fueras a hacerlo para toda la eternidad.

miércoles, 8 de enero de 2014

Mensaje 20

Pégame. Con todas tus fuerzas.
Quiero saber si aún soy capaz de sentir algo.
Quiero saber si estoy viva. O muerta.